Mostrando entradas con la etiqueta LA SAGRA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LA SAGRA. Mostrar todas las entradas

20 diciembre 2023

Del PUERTO DE LAS CRUCETILLAS (en moto) a la SAGRA III y FINAL

Durante la bajada, nos proponemos andar a paso, lo más ligero posible, comenzando a trotar una vez lleguemos al sendero y pista, que discurre a la izquierda del Peñón Grande de la Peguera, camino del refugio de la Sagra. No obstante, la tentación de seguir capturando el paisaje, se me hace irresistible.
El sendero que vamos dejando a nuestra espalda.
Al fondo, y de izquierda a derecha, la jienense Sierra del Almorchón (1914m) y manchegas, Sierras de La Hoya del Espino (1852m), y de las Cabras (2083m).
De vuelta, en el collado de las Víboras.
Castellón de los Mirabeles o Piedra de los Miravetes, a elegir.
Cuerda de la Guillimona...
...desde donde tiempo ha, nos hicimos estos autorretratos:
De regreso a Las Santas
Damos por bueno nuestro último entrenamiento hasta la prueba de fuego del próximo sábado y volvemos a fotografiar la ermita de las Santas Mártires del Monte, donde en su espaciosa zona recreativa, hemos dejado estacionado el voiture.
En esta ermita es donde permanecen las imágenes de las Santas Alodía y Nunilón, Patronas de Puebla de Don Fadrique, mártires a quienes me encomiendo para que al menos, sea capaz de acabar la media de senderismo Falcotrail 2023, en la que a toro pasado puedo decir que, no solo logramos finalizarla sino que hasta nos lo pasamos dabuten durante su transcurso, que al fin y a la postre es de lo que se trata. No podía ser de otro modo dada la excelente organización del evento así como del buen ambiente y gran empatía de los participantes (sobre todo con los que coincidí) que reinó por doquier.
Junto a la ermita se encuentra un manantial protegido por la Junta de Andalucía por estar habitado por moluscos gasterópodos de agua dulce, en concreto, de dos especies que son endémicas y exclusivas de esta región, encontrándose en este santo lugar, una de sus poblaciones mejor conservadas.
¡HASTA LA PRÓXIMA!

15 diciembre 2023

Del PUERTO DE LAS CRUCETILLAS (en moto) a La SAGRA II

Aquí, a la intemperie del collado, las rachas de viento se tornan a veces huracanadas. Haber echado el anorak me vendrá de perlas porque arriba tiene que soplar de lo lindo y desde luego, mucho más gélido. Entretanto, extrañas, lechosas y volátiles nubes se desplazan vertiginosas sobre mi cabeza, esfumándose al poco.
La Guillimona, alcanzada su cima en varias ocasiones, en compañía de mi añorada Viky.
Este residuo de pino salgareño abatido en su día por un rayo, ya se ha convertido en mojón y punto de referencia o primer descanso durante la subida a la cima, en el Morro de las Zamarrillas (2010m).
Los campos entre Mojantes y sierra de la Zarza, también colonizados por la bruma.
Alcanzando la Cima Este (2369m) y superando primero La Pedrera...
Cresta hacia la cumbre
Y después el Embudo...
Paisaje a mis pies apoteósico. 
Los dos mil casi cuatro cientos metros se hacen costar pero también valer.
Una vez llegado al vértice, muda seca (¡ay qué frío!) y me encasqueto el anorak pues sopla gélido vendaval que lacera el cutis. Así se disfruta del paisaje con otro temple (¡vaya un pijo!).
Se me ocurre dejar registrada mi visita al vértice de La Sagra, en un libro envuelto en plástico (para preservarlo de la humedad) que se encuentra en el interior de la caja metálica sujeta al poste. Se presenta muy descompuesto y saturado de anotaciones, por lo que precisa de urgente recambio. 
Algunos buitres leonados que curiosos, me sobrevuelan.
Hasta rozarme el cogote.
Un corto de vídeo que hice con el teléfono.
Me deben considerar intruso a sus dominios y se acercan para amedrentarme. Les doy algo de alfajol y ya parecen de mejor talante. Con los dulces caseros es que no hay criatura salvaje que pueda resistirse.
Aquí, bien protegido de la intemperie, se está muy bien pero toca retirada que aún hay que descender, y trotar hasta Las Santas.
Tomamos las últimas fotos a panorama tan grandioso y decidimos regresar, que como bien reza la cita, hasta el rabo todo es toro y es precisamente en las bajadas donde nunca hay que bajar la guardia.
¡Hasta una próxima ocasión, montaña Sagrada...!
FINAL SEGUNDO CAPÍTULO