miércoles, 1 de noviembre de 2017

MORRÓN DEL RIVAZUELO (techo de Lorca, 1529m) I

Andaba yo errado cuando pensaba que el techo de Lorca se situaba en el pico Selva a 1521m, donde está la garita de vigilancia contra incendios y las antenas, lugar al que tantas veces he subido a patita y en bicicleta, sobre todo, antes de que arreglaran la pista, cuando había que sudar la gota gorda, con tanta gravilla suelta, sin poderte despegar del sillín, para que no derrapara la rueda trasera, pero ya digo, estaba equivocado, pues en realidad, lo más elevado del término municipal lorquino se encuentra en el morrón del Rivazuelo, a 1529m. Ambos picos están muy próximos el uno del otro, y desde luego, puedo decir, que he pasado unas cuantas veces por debajo del dichoso Rivazuelo, siguiendo la senda del recorrido senderista clásico que viene de la Hoya del Conejo, en la sierra del Cambrón, Collado del Sudador y ya adentrados en la sierra de Pedro Ponce, subir por el Collado de los Selvares, y cogiendo la cuerda de la Selva, coronar su emblemático pico. Y tuvo que llamarme mi amigo Chiki, invitarme y proponerme una ruta senderista, inédita por esta zona, para corregir el entuerto y hacerme salir de mi inexacta creencia. Que no hombre, que no, me decía Chiki, que lo más alto no está en la Selva sino en el Rivazuelo. Que no hay mucha diferencia de metros, pero desde luego, por pocos que sean, esta se inclina a favor del segundo. Pues tiene razón el lorquino, ya el mapa establece una diferencia de ocho metros, que con solo verificarlo, ya lo hubiera constatado por mí mismo, pero me dije, ya lo comprobaremos in situ, cabezuelo que es uno y eso es lo que hicimos, y por ello, puedo afirmar y afirmo, comprobado con el gps, que el Rivazuelo, mientras no se demuestre lo contrario, es el pico más elevado del término municipal de Lorca. Y además, tiene un vértice geodésico bien chulo y por su forma y estructura puntiagudas, resulta imposible encaramarse a él, pero en eso también andaba muy equivocado, pues ya comprobaremos que, algunos de los amigos que me acompañaron, emulan a la cabra pirenáica con una facilidad asombrosa, pues pináculo que sobresale en el horizonte, allá que lo trepan, al más puro estilo equilibrista, para hacerse la foto. Bien puedo decir que hice la ruta rodeado de acróbatas senderistas.
Este track se lo ha trabajado muy bien el amigo chiki y colaboradores porque se deduce que no resultaría fácil su diseño. Nuestro amigo propone un desarrollo lineal, dejando coches en una punta y otra del recorrido, para evitar a la vuelta, un soberano alpargatazo por carretera. Tiene su inicio en las inmediaciones de la Casa del Tío José y su final en la Casa del Francés, muy cerquita ambos topónimos de la coqueta villa de La Zarzadilla de Totana.
Como en Chiki es previsible, nos encontramos ante un recorrido anticolesterol de lo más monótono y aburrido que transita enteramente por entre pistas y sendas. Congregó para la ocasión a un ramillete de amigos, antiguos y recientes, entre los que tuvimos el honor de encontrarnos mi amigo Pedro, Viky y el que suscribe. Entre ellos estaban sus compañeros de fatigas de siempre, esto es, Don Asensio y Pedro. Acudiendo también a la cita, dos de los miembros más ilustres del comando Arribotiles, de Pozo Alcón, es decir, Kranker y Manu, y tres de las recientes amistades senderistas que en los últimos tiempos han cimentado por esos caminos y rutas de dios, Macu, Elena y Fernando. Todos conformábamos un grupo de lo más homogéneo en cuanto a edades, buena onda, ganas de disfrutar del monte y capacidades físicas se refiere. Ya los iremos conociendo a medida que vaya transcurriendo la ruta. Aquí se puede apreciar el primer tramo del recorrido que como bien se observa, hasta llegar a la cuerda, hay que salvar un desnivel importante, que todavía en frío, y según como te pille el cuerpo, se puede atragantar.
Desde una posición más aérea
Y comienza la ruta. Algunas de las tomas, como por ejemplo esta, y en todas en las que se me ve a mí, son del amigo Fernando, que iré combinando con las que salieron de mi cámara.
Ya se puede apreciar en la imágen que la senda que discurre por el barranco de Ponce es de lo más esculpida y labrada sobre el terreno, para hacer más cómoda y fácil la evolución de nuestro progreso. Es ironía.
Es que a Chiki, lo de andar por una senda normal y corriente, señalizada, bien asfaltada, pintada y allanada, como que para eso ya está la vía verde. Él prefiere el barranquismo, rápel, la escalada, el equilibrismo, en fin, en esta ruta nos propuso un poquito de emoción, por aquello de que, a falta de pan, buenas son las tortas.
Hasta Viky, que no teniendo ríos que cruzar en el transcurso de la ruta, se mueve como pez en el agua, hasta ella pasó algunas dificultades para superar algunos escollos. Veamos esta secuencia.
 Es tan valiente y de aptitudes y destrezas escaladoras, que no existe pared que se le resista. Pero aquí, el pulido de la roca le juega una mala pasada, pierde adherencia e impotente, se desliza ante la atribulada mirada de Macu.
Aquí se nos sale del plano

Pero es rescatada y recuperada por Kranker


 La cosa se pone a veces peliaguda

 Aquí tenemos a Asensio y asomando por su hombro izquierdo a Joaquinillo
Y aquí a Elena, de caminar felino, más que andar parece que levita.
La primera hora y media, dos horas de recorrido, es casi todo trepada...¡me cagüen en el Chiki!
El amigo Pedro, de Lorca, precedido por la Viky y yo desde abajo entregado a lo mío, a echarle fotos a tó lo que se menea...
El guía hacía paradas frecuentes para reagruparnos pero no dilatadas en el tiempo. Supongo que para no enfriarnos. El tiempo que nos acompañó aquel día del cambio de hora fue extraordinario. Un fresquito delicioso y el sol, perezoso en hacer acto de presencia, siempre envuelto en la bruma. Un día magnífico para la práctica del senderismo. En las siguientes imágenes, mis compañeros de ruta, recortados sobre los bellos escarpes rocosos de los Janjorros.
Macu y Chiki
Con mi amigo Pedro
Con Manu, Fernando y Kranker
Seguimos
Produce algo de repelús mirar hacia arriba. Paisaje de lo más abrupto e inhóspito.
El terreno para andar es de lo más agradable
Breve receso para tomar aire y recomponer el talle mientras Chiki nos informa del recorrido que todavía tenemos por delante
 Los Janjorros
Atravesamos barrancos que ni las cabras...
Manu y Macu
En algunos pasos del barranco, hay que agarrarse con manos, uñas y dientes
Fernando, tirando de este grupo
Otra pausa para reagrupar y recuperar el aliento
Kranker y Fernando
Fernando, Macu, Asensio y Pedro, superando este tramo de terreno suelto, ingrato, escurridizo...
Los parones para recuperar el resuello se agradecen
FINAL PRIMERA PARTE

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