jueves, 20 de julio de 2017

CERRADA DE LAS GRAJAS II

El lugar es monumental sobre todo en época de abundantes lluvias en que las aguas del arroyo de las Grajas bajan originando cataratas
Temía encontrarme la cerrada más seca que el cascabillo así que me pude dar con un canto en los dientes pues al menos bajaba la suficiente agua para remojarse y echar estas fotos
 
La sierra de Segura atesora rincones naturales de belleza sublime
Sobre el arroyo de las Grajas
En este visual y espectacular video de Jesús Cózar, podemos apreciar el aspecto monumental de la cerrada de las Grajas, con personas pululando por ella para mejor noción de la grandiosidad del lugar y cuando el arroyo bajaba mucho más caudaloso

El lugar donde supuestamente se hallaba escondida la botella de vino de José, uno de los ciclistas de Peal de Becerro, y que tras levantar dos o tres tejas buscándola, me pasó por la cabeza que si perseveraba podría encontrarme con una desagradable sorpresa; tal vez la picadura de una víbora o de un escorpión, pues no se me ocurría mejor escondrijo para protegerse del calor, buscando alivio, que ocultarse bajo una teja. Quien evita la ocasión evita el peligro así que, a las primeras de cambio me di por vencido y Viky yo continuamos la marcha.
También comprobé que mi track llegado un punto, se desviaba de las cuevas del tío Ratón, así que estas quedaron para mejor ocasión
Impresionantes tomas de las Banderillas
Los famosos cintos de las Banderillas con esa silueta que bien parece la boca, cabeza y hocico de un tiburón blanco
Por esas cornisas es factible una ruta que denominan los Cintos de las Banderillas. En septiembre intentaremos hacerla. Si has llegado hasta aquí, amable visitante, no puedes perderte estos videos realizados por un virtuoso de la cámara como es Jesús Cózar, que hasta realiza tomas de sus rutas montañeras con Dron. Todo un hallazgo para disfrutarlo a rabiar. ¡Tómate un tiempo y deléitate con estos enlaces de Youtube!

Este otro con niebla es impresionante. 
La banda sonora, espectacular, muy acorde a lo monumental y épico de las imágenes.

Nos tomanos un respiro a tanta grandiosidad y seguimos la marcha echándole una foto a la piedra del Mulón y sierra de las Villas al fondo (cuerda del Blanquillo)
Para llegar a la que otrora fuera la casa forestal del Quejigal
Por aquí íbamos ya un tanto cansados y sobre todo algo asfixiados por el calor, ya que no corría un pelo de aire. Al principio pensé que tal vez a la derecha de este descomunal árbol caído se podrían encontrar las cuevas del tío Ratón, pero vi en el gps que ya nos estábamos alejando y quedaban muy por debajo de nosotros, por tanto, decidí continuar la marcha sin demorarme ya en buscarlas.
La bella senda mancillada, ultrajada con la inmundicia del hombre. Algo inasumible en un entorno tan bello, limpio, natural, tan silvestre como este
Otra toma más de esta fastuosa e inconfundible montaña
¡Cuidado aquí si haces esta ruta! Alsamuz también lo avisa. Para conectar con la pista, tienes que bajar por aquí y es más complicado de lo que a primera vista puede sugerir la imágen.
Soberbia esa cabeza de tiburón
Me extrañaría mucho que no la hayan escalado
¡Aquí está!
Desde la explanada de la Fresnedilla, la cuerda de las Banderillas
Las Banderillas a vista de Dron

Casa de Máximo Fernández Cruz, el cojo de la Fresnedilla y Recó del Aguasmulas
Después de una empinada, asfixiante e interminable senda que llaman "la cuesta", dejamos atrás el valle del Aguasmulas y llegamos a las ruinas de la Tiná de las Hoyas, yo con una pájara de campeonato, pero sabía que lo peor y más duro ya había pasado.
Hoya de la Albardía, a esas alturas con mis pies torturados por las ampollas que me habían producido esas nefastas zapatillas
Campos de Hernán Perea
De vuelta, por fin, al refugio del Campo del Espino