viernes, 28 de septiembre de 2012

LAS CUEVAS DE ZAÉN II

Abandonamos las cuevas para proseguir nuestro recorrido, tras la pista de nuestros antepasados...
DOLMEN
CALDERÓN DE BAJIL
LA NAO DE BAJIL, en la cueva del Esquilo.
BALSA DE BAJIL
TRACTOR Y VECINO DE BAJIL
Buen sitio para refrescarse y comerse un bocata de mortadela, queso, chorizo y jamón de Jork, mientras observo que el hombre sigue trabajando la tierra sin percatarse de mi presencia.
Objetos volantes sin identificar, aterrizando sobre el tejado de un corral en el Rincón de los Huertos.
 Distinto ángulo de visión de estos artefactos...
 Bonitas vistas desde el bosque encantado de encinas
 La molata de Charán...desde el mirador.
 Casicas del Portal
 Vistas para recrearse...
 Corral abandonado y derruido en pleno corazón del carrascal.
Estupendo lugar para tomar el sol.
Cuarenta grados a la sombra y subiendo.
Hasta los lagartos me miraban raro.
 Próximo destino, las cuevas de "La Iglesia" y "De los Murciguillos". La primera es mucho más grande y tiene grutas cuya profundidad se pierde en la oscuridad.

Una vez te encuentres en el camino correcto, muy pronto, unos mojones te indicarán sin lugar a dudas por donde seguir para dar con la primera de las cuevas que es la de la Iglesia, y a escasos cien metros de esta, tienes la segunda.
En la segunda cueva, noté bastante hedor a excrementos recientes de cabra, y un enjambre de avispas que revoloteaban alrededor, así que, antes de tentar a la suerte, y puesto que me pareció algo menos interesante que la primera, salí de allí echando virutas.
Este es el aspecto que tiene el camino hacia las cuevas.
Mojones para hallar sin dificultad la ubicación de las cuevas.
Es hora de apresurar el paso porque se acerca la hora de comer y nos encontramos bastante lejos de casa.
La mañana se ha pasado en un plis plas.
En la casa del tío Romón Ginesa, la niña bajileña me saluda. 
No he visto a nadie con tanto donaire y que pose mejor que ella.

Una ave rapaz surca el cielo, majestuosa...
Muy cerca ya del final de este recorrido circular, bajo un sol de justicia, y por la carretera de El Sabinar-Benizar, obtenemos de los calares estas fantásticas panorámicas.
Impresionante el aspecto que ofrece la cueva del "teléfono", con su gran resonancia, estupendo balcón desde su interior para otear el siempre bello horizonte del Campo de S. Juan...
Y llegamos al final de la ruta.
Espero haberte convencido de que merece la pena, darse una vuelta por aquí y empaparse del mágico hechizo que siempre nos despierta imaginar el modo de vida de nuestros antepasados. En esta excursión, más importante que VER...SENTIR, y entre una cosa y otra, DISFRUTAR del camino y sus ancestrales reminiscencias.

Hasta otra amig@s