Bonita y escarpada subida al campanario, desde cuya cima (1079m) se puede otear un bonito panorama, con la sierra de Burete y de las cabras dominando el majestuoso paisaje.
Con mis amigos
Sierra de las Cabras
Inicio del peligroso descenso, teniendo como guía al valeroso e intrépido Conde, que como siempre, nos condujo por el lugar más escabroso y difícil. Tengo meridianamente claro que en una próxima vida ha de reencarnarse en una cabra pirenaica.
Valorando a ver por donde bajar. Este sherpa siempre improvisando. Salir con él es de lo más incierto, toda una aventura.
¡Bajando de culo, una buena técnica, no cabe duda; quizá no muy ortodoxa pero de lo más segura...!
Precioso panorama desde la retaguardia, presenciando la lucha del hombre contra los elementos y las irregularidades del terreno.
El hombre y el animal, en armoniosa comunión con la naturaleza.
Nuestro sherpa, controlando y dominando la montaña.
Luego nos perdimos y tal, pero después de patearnos cuantas canteras de los pakeros se nos pusieron por delante, por fin llegamos de nuevo a los coches, exhaustos y extenuados, pero felices y contentos porque fue una mañana preciosa de senderismo. ¡Hasta otraaaaaaaaaaa!


































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