31 diciembre 2025

La última excursión del año 2025, Revolcadores Nevado III y última

Sin saberlo, estaba fotografiando un momento culminante, muy emotivo.
Y continuo a mi rollo de seguir extasiándome con el blanquísimo paisaje revolcadiano. A todo esto, se me han hecho las tantas, entretenido en capturar el paisaje, y el tiempo de que dispongo para completar la ruta circular que llevo cargada en el gps, se me ha echado encima. De modo que decido volver sobre mis pasos, para no liarme, evitando aparecer por casa a las tantas. Una vez lo he abandonado, no me separan todavía ni 30 metros del Obispo, cuando veo llegar a un grupo heterogéneo de lo más jovial, al que ofrezco mis servicios como ocasional fotógrafo. Una atractiva y simpática montañera me coge la palabra y me ofrece su móvil. Dicho y hecho, vuelvo sobre mis pasos y les tomo unas fotos que espero y deseo, salieran estupendas. Más tarde volvería a coincidir con ellos en el vértice de Revolcadores, cuando estaban preparando unas viandas con su correspondientes botellas de cava y otros licores, para brindar por la venida del nuevo año que tendría lugar en pocas horas. Tanto ellos como el menda que suscribe, habíamos acertado al haber decidido finalizar el año de la manera en que lo estábamos haciendo, rodeados del esplendor de un paisaje de lo más navideño. Esto sí que era acabar el año, teniendo buenas sensaciones. A ver si de idéntico modo, comenzaba el 2026.
Disipada la urgencia, ahora me desplazo, pisando nieve virgen, a otra de las aristas de la altiplanicie. Mi intención es obtener una panorámica lo más despejada posible, de La Sagra y su entorno más inmediato.
Aunque me cuesta más avanzar, la sensación resulta deliciosa.
Ahora enfoco hacia el poste de Revolcadores, donde se observa a un grupo de montañeros, incluido el chico con anorak amarillo que había perdido el perro, del que tengo la corazonada que lo ha recuperado pues se distingue a un can que su compañera sentimental o de aventura, tiene sujeto por la correa. En efecto, así fue. Unos colegas montañeros lo habían interceptado y deduciendo que el dueño debía andar por arriba, desesperado buscando a su perro, lo rescataron del extravío y llevaron consigo hasta coincidir con el dueño por aquí. Me da que sin saberlo, fotografié la escena previa al reencuentro. El momento tuvo que se muy emotivo. Ya me puedo imaginar el alivio y agradecimiento infinitos que tuvo que sentir el chico de Mula, que me pareció de lo más buena gente. En fin, una historia con final feliz.
En efecto, las siguientes era las panorámicas que pretendía conseguir.
Ahora vuelvo sobre mis pasos para recuperar el sendero cincelado en la nieve, de vuelta al pico Revolcadores, 1999m, el segundo pico más elevado de la provincia de Murcia, de ahí que tanto este como el cercano Obispo, de 2014 metros, el considerado el techo de Murcia, atraigan a tantos senderistas, sobre todo por su acceso más o menos asequible a cualquiera con un mínimo de preparación física o hábito a la caminata. Por tanto, el macizo de Revolcadores (Sierra de Moratalla también denominada Sierra Seca) resulta de lo más amigable y aunque su paisaje en derredor, fuera de la temporada invernal, con existencia de nieve, no me parece nada del otro jueves, existen multitud de rutas de acceso a los picos mas eminentes, incluido el de Los Odres, a cual más senderista y por ende, disfrutona. A todo esto, hacia allí se dirige de nuevo, ese grupo tan majo al que había hecho de circunstancial fotógrafo.
Se les ve montañeros veteranos, bien curtidos, muy hechos a la caminata que reflectan buen rollo. Seguro que pertenecen a algún club de senderismo murciano. Como antes mencioné, me ofrecieron algunas de las ricas vituallas, entre dulces, salados y embutidos, que en aquellos instantes, estaban "poniendo sobre la mesa" (sobre el pedestal del cilindro), pero hube de rehusar porque a esas horas, en torno a las 13:30, ya se me estaba pegando el arroz y disponía del tiempo justo para llegar a casa en hora razonable para el almuerzo.
A pocos metros de alcanzar el coche, disparo las últimas fotos a la singular montaña Sagrada, estos días, ataviada de inmaculado blanco.
Y para finalizar esta última crónica del año, con la enésima captura a La Sagra, adjunto también unas tomas de vídeo, a modo de complemento de esta refulgente excursión senderista, la última de 2025, que ha discurrido por el techo de Murcia. Y con esto y roscón de Reyes, hasta la próxima cita senderista en este blog, que tuvo lugar el día de año nuevo, esto es, al día siguiente de la presente, por la cuerda del Campanario, junto a los Amigos Senderistas. 
¡Pero qué buen ratico pasamos...! 
¡HASTA LA PRÓXIMA!