sábado, 26 de diciembre de 2015

PERICAY Y CAÑÓN DEL RÍO LUCHENA II

Fue muy bonito y emocionante conjugar la belleza del lugar con el divertido y a veces arriesgado ejercicio físico de ir salvando los obstáculos que se nos iban presentando en cada recodo del camino
En cada esquina de esta espectacular garganta había una imágen tornasolada que retener en las pupilas
El extenuante ejercicio físico mental, durante más de cuatro kilómetros, que suponía ir buscando a cada metro los mejores pasos al objeto de ir progresando con garantías, sin por ello aterrizar en el intento, hicieron que al final hasta el soberbio paisaje circundante se nos indigestara y dejara sin aliento
La presa no parecía llegar nunca, y mientras tanto, como reza el tango, el reloj marcaba inexorable las horas...
Aunque no lo parezca, esto es Murcia, término municipal de Lorca
¡Qué disfrute para el cuerpo y el espíritu!
Patear estos parajes en soledad, todo una experiencia mística y religiosa
Hacerlo en compañía, tiene que ser todavía más gratificante
En algunos tramos no había más remedio que encomendarse a la providencia y saltar de piedra en piedra.
Contar con unas katiuskas me hubiera venido de perlas
Las bonitas imágenes se suceden sin cesar
El cañón del rio Luchena, ¡que callaíco se lo tenía...!
Fuertes contrastes de difícil rango dinámico entre luces y sombras de esta sinuosa y estrecha garganta lorquina
Pero dejemos que las imágenes sigan hablando por sí solas...
FINAL SEGUNDA PARTE

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