viernes, 4 de diciembre de 2015

LOS BARRANCOS DE GEBAS I

A otra de las ruticas murcianicas que le tenía ganas era a la que discurre por los conocidos barrancos de Gebas. No hay senderista que se precie de serlo, por muy de medio pelo que sea, verbigracia el que suscribe, que no tenga obligación aunque solo sea una vez en la vida, de acudir a la meca del senderismo murciano como son las badlands de Gebas. Y yo tenía esa asignatura pendiente, honrado es reconocerlo, hasta que el otro día mi Viky y yo, nos acercamos al restaurante "El mirador de Gebas" y por fin, en peregrinación de 19 kilómetros entre cañones, cárcavas y barrancos, cumplimos con la sagrada cita que como buenos senderistas murcianos, nos aguardaba tiempo ha, en lista de espera. Imaginaba encontrarme un desierto hostil y monocromo cuyo principal atractivo fuera sorprender de vez en cuando algún lagarto que asomara la cabeza desde su escondrijo, para observar el extraño tándem que formábamos mi Viky y yo. Pero nos llevamos una grata sorpresa porque el a priori paisaje lunar, nos brindó una espectacular amalgama natural llena de contrastes y ricos matices. Vamos a ver si la cámara fue capaz de capturar algo de cuanto digo para que tú, ocasional visitante de mi Viky y Yo, puedas disfrutar la ruta, casi tanto como nosotros lo hicimos. Pues como antes decía, dejamos el troncomóvil en los espaciosos aparcamientos del restaurante "El Mirador" y comenzamos a caminar llenos de expectativas por lo que la ruta pudiera depararnos. Ese galgo jovencito, nos estuvo acompañando durante algunos kilómetros, pero al comenzar a ponerse demasiado pesado con la Viky, esta le soltó un estufido, y yo una piedra para ahuyentarlo que no lastimarlo, hasta que el pobre y ultrajado animal, captó el mensaje y dándose media vuelta, alejóse con el rabo entre las patas, yéndose por donde había venido.
 Muy pronto nos vamos a tropezar con los primeros trazos orográficos del paisaje que nos espera.
 El cementerio de Gebas
 Desde el Mirador de Gebas, lugar al que se puede acceder con el coche. Muchos ciclistas frecuentan también este idílico rincón para tomarse un refrigerio durante su actividad deportiva.
 El embalse refresca y reune a las diferentes criaturas que en torno a él fundamentan sus hábitat y existencias.
 Paisaje lunar o marciano



 Viky pensando: ¡Ay mi madre, a dónde pijos me ha traído este hoy...?
Tranqui combi que hay confi...estamos en la luna de Gebas
FIN DE LA PRIMERA PARTE

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