domingo, 3 de mayo de 2015

ENTRE LA MOLATA DE CHARÁN Y EL ARROYO DE HONDARES II

Continuamos nuestro caminar y con ello, nuestro frenesí fotográfico
Capturando una panorámica para que se pueda apreciar mejor el enclave en donde está situado el aprisco
Existen entre estos parajes, muchos vestigios de lo que tuvo que ser una mayor presencia del hombre respecto del tiempo actual
CHARÁN
En el pueblo existen muchas casas restauradas con inconfundibles signos de ser utilizadas para solaz y descanso, recogimiento de sus eventuales moradores
La Molata de Charán, al fondo
En muchas de las viviendas, se puede ver un cartel con la leyenda: SE VENDE
El lugar atesora un encanto indudable. 
Aunque suene a frase hecha, parece detenido en el tiempo
Lugar extraordinariamente apropiado para alejarse del mundanal ruido. Más acogedor si cabe que San Joy, aunque durante el invierno, también mucho más frío.
Estamos ante el cortijo de las Hoyas, que se encuentra a unos cientos de metros antes de cruzar la carretera en dirección a Hondares
Estas ruinas siempre me dan mucho juego. Ejercen sobre mí una atracción especial. Al fondo, la molata de Charán en donde se puede apreciar su punto geódesico desde donde venimos.
FIN SEGUNDA PARTE

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