miércoles, 25 de diciembre de 2013

EL MONTE DE LAS CENIZAS III

Continuamos nuestra singladura por tan entretenido recorrido, mientras el sol, comienza a calentar de lo lindo.
En este recorrido, nos seguiremos encontrando al pie del camino, con paupérrimas viviendas deshabitadas, debido probablemente a sus lamentables condiciones de habitabilidad...
¡Qué triste e incómodo tiene que ser, tenderse en una de estas tumbonas al atardecer, teniendo por horizonte, la aburrida línea dorada del mar; atizarte un cubata de ron pampero mientras escuchas un buen disco de jazz...!
  ¡Que mal viven algunos humanos...!
Despiertan toda mi compasión...y envidia más perversa y abyecta...
Durante el recorrido, descubriremos bonitas calas, quien sabe si rinconcitos de posibles futuras visitas...



En Playa Larga, prudentemente decidimos darnos la vuelta. Aún quedaba bastante por hacer pero la tarde se nos echaba encima.
Supongo que lo ideal para completar todo el recorrido, es llegar con dos coches, mínimo y dejar cada uno de ellos al final y principio de una ruta que considero muy recomendable, no solo desde el punto de vista paisajístico sino también, de la exigencia física.
El sendero es una sucesión de toboganes con constantes subidas y bajadas que no defraudará las expectativas deportivas de casi nadie.
Y para romper un poquito la monotonía del paisaje de interior, también puede venir muy bien. Me ha gustado mucho recorrer estos apacibles parajes, teniendo siempre como horizonte, la inabarcable línea azul del mar. Ha sido como muy apaciguante, porque el mar como la montaña, parece que siempre tienen esa cualidad de generar paz y sosiego en el espíritu.
Si bien esta parte de Murcia, es para mí, bastante desconocida,  también es cierto que ya lo va siendo un poquito menos.
Mi Viky y yo, volveremos por aquí.
Una vez destapado el frasco de las esencias paisajísticas del litoral murciano, hemos quedado cautivados y seducidos, atrapados sin remedio.
HASTA LA PRÓXIMA AMIG@S
 
 

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