Llevo algunas semanas con molestias en mi rodilla izquierda, que de momento no remiten; de ahí que me encuentre en el dique seco y eche las muelas de la frustración que siento por no poder salir a caminar.
Pero ayer por la tarde cayó por estos lares una nevada impresionante, y esta mañana no he podido resistir imaginarme el espectáculo del Burete nevado y aún así, verme forzado a quedarme en casa.
¡Al diablo la rodilla! ¡Camina o revienta!
Mochila, gorro, bufanda, polainas, crampones, máquina de retratar, dos o tres derrapes y a las siete y media ya estaba aparcando en las inmediaciones de la fuente del piojo.
El día amanecía con un cielo intensamente azul, que con el fulgurante blancor níveo, me hacían presagiar un buen ratico repleto de emociones intensas...
En este cruce, cogemos para las canteras...
¡Qué gustazo poder ir desvirgando toda esta nieve...! ¡Aquí había munnnchaaa nieveeee, que exclamaría un bullero...!
Nosotros seguimos to parriba...disfrutando del paisaje.
Ramas y jóvenes pinos que no pudieron soportar el peso sobre sus espaldas de la fuerte nevada...
Andar por aquí era en verdad cautivador...
Ohhhh, si daban ganas de revolcarse como un crío por la nieve...preciosa y aterciopelada manta paduana que daba pena mancillar.
En la antigua cantera.
Lucía tan bella e inmaculadamente blanca mi querida lady Burete, que parecía otra...
¡Al rico helado de turrón con chocolate y crema de nata por encima...ummmmmmmmm!
Las pisadas del Yeti...
¡Mi monte predilecto, vestido de blanco, invadido por la nieve!
Ramas y jóvenes pinos que no pudieron soportar el peso sobre sus espaldas de la fuerte nevada...
Andar por aquí era en verdad cautivador...
Ohhhh, si daban ganas de revolcarse como un crío por la nieve...preciosa y aterciopelada manta paduana que daba pena mancillar.
En la antigua cantera.
Lucía tan bella e inmaculadamente blanca mi querida lady Burete, que parecía otra...
¡Al rico helado de turrón con chocolate y crema de nata por encima...ummmmmmmmm!
Las pisadas del Yeti...
¡Mi monte predilecto, vestido de blanco, invadido por la nieve!
Nunca nieva a gusto de todos...
Excavando para fabricarme un iglú...(huella de mi pisada)
El sufrido pino, a punto de sucumbir y doblar el espinazo.
Árboles que no consiguieron soportar el asfixiante peso del blanco elemento y, dándose por vencidos, entregaron la cuchara...
Mientras caminaba, lo hacía con recelo porque temía que en cualquier momento, toda esa mole se abatiera sobre mí.
Árbol de navidad...
Y venga merengue...
Una piedra en el camino, me enseño que mi destino, era rodar y rodarrrrrrr...lalala laralí laralá. ¡Menudo pedrusco!
Paisajes de postal. Al fondo, el áspero y exigente As de Copas.
Taburetes de mullidos cojines...
El As de Copas, réplica de los Pirineos...sin nada que envidiarle. Bueno, igual exagero un poco, pero no much😄.
Por cierto, aquí debía estar el carro de la compra...ya sabía yo que no duraría mucho. Con lo bien que luciría ahora con la nieve...mi carroooooooo, me lo robaronnnnnnnnnnn...anocheeee, cuando dormíaaaa, mi carro me lo robaron, estando de romeríiiaaaa...dónde estará mi carroooooooooooo, dónde estará.
Pues nada amigos, esta fue mi excursión, que como habréis podido comprobar, penetrada estuvo de intensas y magníficas sensaciones blancas...así que, año de nieves, año de bienes.
Llegó la nieve y se fue la crisis. A ver si es verdad.
Excavando para fabricarme un iglú...(huella de mi pisada)
El sufrido pino, a punto de sucumbir y doblar el espinazo.
Árboles que no consiguieron soportar el asfixiante peso del blanco elemento y, dándose por vencidos, entregaron la cuchara...
Mientras caminaba, lo hacía con recelo porque temía que en cualquier momento, toda esa mole se abatiera sobre mí.
Y venga merengue...
Una piedra en el camino, me enseño que mi destino, era rodar y rodarrrrrrr...lalala laralí laralá. ¡Menudo pedrusco!
Paisajes de postal. Al fondo, el áspero y exigente As de Copas.
Taburetes de mullidos cojines...
El As de Copas, réplica de los Pirineos...sin nada que envidiarle. Bueno, igual exagero un poco, pero no much😄.
Por cierto, aquí debía estar el carro de la compra...ya sabía yo que no duraría mucho. Con lo bien que luciría ahora con la nieve...mi carroooooooo, me lo robaronnnnnnnnnnn...anocheeee, cuando dormíaaaa, mi carro me lo robaron, estando de romeríiiaaaa...dónde estará mi carroooooooooooo, dónde estará.
Pues nada amigos, esta fue mi excursión, que como habréis podido comprobar, penetrada estuvo de intensas y magníficas sensaciones blancas...así que, año de nieves, año de bienes.
Llegó la nieve y se fue la crisis. A ver si es verdad.
Con el ubicuo Almorchón de fondo, me despido.
¡HASTA LA PRÓXIMA AMIGOS!






























































































