jueves, 20 de julio de 2017

CERRADA DE LAS GRAJAS I

No es la temporada estival, mi mejor momento para caminar y mucho menos para publicar entradas, pues mis ya de por sí, refritas neuronas, suelen hallarse estos días, colapsadas. Pero haremos un esfuerzo, ya que la ruta que en ciernes se halla, la tengo en recámara desde hace ya algunas semanas y siento que le ha llegado el momento de ser fecundada, y con un poquito de estro, a ver si camino de ser creada.
A veces se me olvida que las rutas de Alsamuz que en wikiloc tiene publicadas, aparte de bellas, también representan un verdadero desafío a lo que al esfuerzo y resistencia física se refiere. Muchos de sus track, los editó ergo realizó en sus momentos de mayor apogeo atlético, cuando el tío estaba hecho una bestia parda y por tanto, hacer una de sus rutas es sinónimo de acabar, no solo exhausto sino también medio grogui tirando a difunto. Es más que probable, que si haces una de sus rutas en ésta época del año, en que el fuerte calor puede erigirse como el mayor de tus enemigos, el tío del mazo termine por hacer acto de presencia y se convierta en compañía harto molesta y desagradable. El recorrido que introduje en el gps tiene sobre el mapa, silueta de siniestra rana o repelente sapo, que lo mismo da que da lo mismo. Pero es un itinerario de lo más bonito e interesante. El visitante interesado no tendrá más que echarle un vistazo y leer la impecable y precisa descripción que sobre el recorrido hace Alsamuz, aderezada esta, con magníficas fotografías, para columbrar que en efecto, se trata de una fastuosa pero dura excursión que atraviesa parajes primorosos de la sierra de Segura. 
 Uno de los mayores alicientes que para mí tenía esta singladura era la de obtener una perspectiva del macizo de las Banderillas, inédita a la que hasta ahora se me había ofrecido sobre esta bonita montaña. En efecto, no me decepcionó, y aunque ya la había disfrutado merced a las abundantes imágenes que existen publicadas en internet, no es lo mismo ver una fotografía ajena que capturarla desde tu propio punto de vista. Durante el transcurso de la excursión, y más concretamente en el corto de video que tengo pensado publicar como complemento final a esta entrada, tendremos oportunidad de conocer a unos ciclistas muy simpáticos, naturales de Peal de Becerro, con los que coincidí y departí casi en la cima del Majal Alto y con Carlos, su atento y responsable celador, un afable vigilante empleado en tareas de aviso y previsión contra incendios, cuyo carisma y sosegado espíritu los encontré muy acordes al espléndido y sereno paisaje que nos circundaba. Como anécdotas o incidentes no tan felices, ocurridos durante la realización de este viaje senderista, mencionar que en uno de los tramos más difusos y por tanto, más enmarañados de seguir, camino de la Cerrada de las Grajas, pegué tal soberano talegazo contra el suelo (registrado en el video) que originó se me apagara el gps y aunque, pude volver a ponerlo en marcha, le costó un embarazoso tiempo de incertidumbre, recuperar los satélites, que al fin y a la postre me ayudaran a salvar el peliagudo contratiempo en que me había metido, por culpa de haber tropezado con un cable que, residuo a buen seguro de una antigua trampa, se hallaba pérfidamente instalado en un punto estratégico del arroyo de las Grajas. Por otra parte, iba de estreno de unas a priori, súper zapatillas made in Vietnam "The North Face" de noventa reales de vellón (90€) que  resultaron ser una auténtica birria fraudulenta. Gástate esa pasta gansa en un buen calzado que te asegure una buena experiencia trotamontes para que unas plantillas excesivamente abrasantes y unas suelas sorprendentemente blandas te muelan las plantas de los pies, te produzcan sendos ampollones y te conviertan una ruta de 28 kms y medio en una nueva modalidad de tortura china, o por mejor decir, vietnamita. 
La distancia original del track de Alsamuz consta de casi 23 km, teniendo su inicio y final en la Hoya del Ortigal, pero como a mí esa distancia me parecía un tanto escasa (ironía) tal que apenas provocara en mí que sudara la camiseta, decidí salir desde un poquito más lejos en el refugio del Campo del Espino, para añadirle seis kilómetros de propina que endurecieran todavía más el esfuerzo global del recorrido. El fuerte calor, pies doloridos, ampollas reventadas supurando líquido, molestias en un hombro por el batacazo propinado en el arroyo de las Grajas, tío del mazo sacudiéndome estopa sin descanso ni clemencia, fatiga acumulada...en fin, ¡hay que ver, con todos esos ingredientes amenazando un patatús, lo que costó rematar esta osada epopeya!
Nada más comenzar a caminar, estas atentas ovejas nos saludaron y dieron la bienvenida.
La cumbre del pico Banderillas
Carteles indicadores en la hoya del Ortigal
Hoya de la Albardía
Abrevadero de latón para el ganado. Los tornajos de Castril, construídos vaciando el tronco de un árbol, son más bonitos, artesanales y creativos.
Fraile de los Centenares y al fondo el pico Banderillas
Bonitos paisajes
Cogiendo la pista que nos conduce hacia Majal Alto
El macizo y cuerda de las Banderillas se nos harán en esta ruta omnipresentes
Amigos de Peal de Becerro
Vistas de la sierra de las Villas desde la pista de ascensión a Majal Alto
Las nubes y sombras que estas proyectaban hermoseaban el paisaje
Panorámica privilegiada de las Banderillas y el Castellón de los Toros desde Majal Alto
Posando con Viky recién trasquilada. La instantánea nos la echó nuestro amigo Carlos
Con el que me retrato a continuación con el automático de la cámara.
Buena gente y con el que no descarto en el futuro, hacer nuevo camino por estas tierras. Aquí presentando un libro de amena e interesante lectura que ha escrito un hombre de la aldea abandonada Las Canalejas, D. Tomás López López, en el que nos habla de su infancia y lo que constituyó parte de su vida en esta aldea.
Después de despedirnos con cierta pesar de Carlos, continuamos camino hacia los Alguaciles. Un cortijo del cual solo queda la ruina de sus piedras desparramadas por el suelo; encrucijada que marcará un giro a la derecha y descenso hacia una quebrada que nos conducirá a la cerrada de las Grajas, siguiendo el curso del arroyo de las Grajas
Arroyo de las Grajas
Después de, en algunos tramos, un caminar confuso y difuso, llegamos a las inmediaciones del monumental paraje, cerrada de las Grajas
Guarida enorme, entrada a la cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones de las mil y una noches.
FIN PRIMERA PARTE


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