lunes, 9 de noviembre de 2015

CERRADA DE LEZAR- CUEVA DE DON FERNANDO- PICO DEL BUITRE III

Nos vamos acercando a la cueva del Cuervo y era el momento de decidir si acortábamos la ruta o seguíamos hacia adelante. Estaba claro que eligiendo la segunda opción, se nos haría de noche sin haber completado el recorrido.
Pero la veteranía es un grado. Aquí pasaba lo que en el Everest. Todo lo que no sea coronarlo antes de las dos de la tarde, si lo haces después, es firmar tu sentencia de muerte. Pues por aquí, sucedía algo parecido. En horario de invierno, todo lo que no fuera coronar el pico del Buitre, antes de las cinco de la tarde, suponía complicarte la vida en el barranco Seco. Es un decir.
Hacia la Loma de las Cabrillas...que dejamos para mejor ocasión.
Había que alcanzar aquellas cumbres, por donde transcurría el track, ya de vuelta de las cabrillas.
¡Qué bonito el Pico del Buitre!
Ascendiendo hacia Las Perchas y los Tabacares de los Morusos, topónimos bonicos donde los haya...
Tramo de pinos bonito, muy agradable de patear. Por unos instantes, nos olvidamos de la fatiga que comenzaba a adueñarse de nuestras piernas
Muy próximos ya al refugio de los Prados
Desde la distancia capturo esta bella silueta junto al pino, de nuestro amigo Carlos
Precioso prado que ya conocía de una ruta al pico del Buitre que hice con mis amigos y paisanos de Bullas

 
Desde los Tornajos del Buitre
                  El refugio de los Prados
El agua de la fuente de los tornajos del Buitre roza los cero grados pero está buenísima. Vale la pena tomarse un receso en este vivificante lugar.
      Imparables hacia la cima del Buitre
Bella instantánea capturando el gesto de esfuerzo del calasparreño
Preciosas panorámicas se nos ofrecen desde la cima
Disparando con el automático de la cámara y celebrando el momento cumbre de la jornada...
Como apenas hacía viento y tampoco frío, decidimos zamparnos el bocata regado con copetín de Bullas, en la cima del Buitre, disfrutando del paisaje. Más abajo, la omnipresente Sagra, dominando las alturas en derredor.
No podíamos entretenernos mucho pues conscientes de que aún nos quedaba una dificultad, la del barranco seco, había que procurar que no se nos echara la noche encima. Iniciamos el largo descenso, buscando enlazar el camino de los madroñales.
Embalse del Portillo
Por el camino de los madroñales
Apunto de atacar el descenso del barranco Seco
Cuando llegamos al barranco Seco eran alrededor de las cinco pero como apenas penetraba luz, ya parecía de noche. Lo hacíamos con las fuerzas mermadas y las rodillas trituradas por el largo descenso previo. El barranco es muy expuesto, de terreno suelto y muy pendiente.Solo mirar hacia abajo causa repelús. Es mejor no mirar, no plantearse que hay que bajar y despacico buena letra comenzar a destrepar porque hasta el bastón molesta cuando una rama se pone en tu camino que poder enganchar. 
El barranco no es muy largo pero hay que llevar mucho cuidado en el descenso. Yo pegué un culazo, y mi compañero soltó tal alarido al creer que me precipitaba al vacío que haciendo eco, retumbó con sonido atronador en las paredes de los cuchillares de la cerrada del barranco Seco, de tal modo, que por un instante, llegué a pensar que se me helaba la sangre. Recuperados ambos del susto, continuamos cada uno por un lado el descenso hasta que llegamos a la base de estos cuchillos que se aprecian abajo y de haberme parado un instante para consultar el track, me habría percatado de que el trazado no continuaba por el lecho del barranco sino que lo atravesaba. Pero como necesitaba las dos manos para seguir descendiendo, destrepando por entre aquellos enormes saltos rocosos, cuando me di cuenta del error ya estábamos aterrizando en un camino que al pisarlo nos supo a gloria bendita pues por fín, estábamos a salvo. Atravesando el barranco, había que coger un pequeño tramo de senda paralelo en desnivel a la referida pista, en dirección a unos corrales abandonados que yo obvié por no tomarme un segundo, como hizo pepe koete, para comprobar la orientación correcta del track. Que no te suceda a ti, meticuloso futuro lector, que buscas documentarte sobre esta ruta y el google te conduce a este humilde rincón. Cuando llegues al rocoso lecho del barranco, no sigas hacia abajo. Tómate un respiro y conecta con la reparadora senda que en progresivo descenso, te conduce hasta el camino, que dicho sea de paso, no viene dibujado en el mapa topohispania, aunque sí en el Google Earth. Ya desde la pista, estudiando bien, esta vez sí, el garmin, me di cuenta que podíamos atajar por un collado, eludiendo con esta maniobra no menos de quinientos metros o más de alpargatazo inmisericorde que ya estaban de más en nuestras piernas. Si se va atento, existe la senda que nos deja otra vez en la pista a la altura de las aguas que bajan del barranco del buitre y que desembocan en el río Castril. 
 Echándole la última foto al barranco seco que yo llamaría del infierno y que nos puso las peras al cuarto. Este es el track de nuestra ruta, que ha de servir también como alternativa a las ya publicadas en wikiloc, pero comiéndose enteretico to pabajo, el susodicho barranco.



¡HASTA LA PRÓXIMA AMIG@S!



1 comentario:

  1. Vaya ruta guapa que hicimos, gracias por este gran día de montaña, amigo!!
    Eres un crak y un guía excepcional, espero no tardar en repetir otra aventura similar a esta.
    Saludos!!

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