viernes, 13 de marzo de 2015

SANJOY (2ª parte)

Seguimos avanzando, aunque sin perder de vista en cada recodo del camino, la belleza que la naturaleza nos brinda, pululando por doquier.
A lo lejos comenzamos a vislumbrar el fantasmal pueblo abandonado de Sanjoy. (¡pero me llevaría una monumental sorpresa pues no estaba tan deshabitado como yo imaginaba...!)
Murcia esconde rincones, lugares, me depara sorpresas, instantes de plenitud espiritual, de embelesamiento contemplativo, que solo el pateo por nuestra bella tierra puede darme la oportunidad de conocer.
Me acercaba yo muy ufano y decidido a atiborrar de pixeles cromáticos el sensor de mi compacta, cuando noto la presencia de alguien que por debajo de mí y a mi izquierda, se mueve por entre las sinuosidades de un coqueto huerto. Miro y descubro la insólita estampa de una rozagante mujer de rostro angelical, que acompañada de un crío de corta edad, me suelta un desenfadado ¡hola! Aquel inesperado encuentro, me deja desubicado por unos instantes. Cuando recupero la noción del tiempo y la realidad, acierto a contestar a su saludo y le pregunto que si es que vive allí. Me contesta que sí, que ella, su hijo y algunas personas más. Miro hacia la evidente desolación que sugieren las ruinas que tengo enfrente e intento disimular la sorpresa y el desconcierto que me embargan.
Le pregunto por su nombre (María) a la vez que anuncio el mío y le pido permiso para echarle unas fotos al pueblo.
Me contesta que "como si estuviera en mi casa".
Le doy las gracias y sin salir de mi asombro y ya un poco cohibido, y puesto que a todo esto, manteníamos la conversación un poco a gritos, dada la distancia que nos separaba, me despido de ella y reinicio la marcha hacia el corazón del pueblo.
 Desde el interior de la casa del cura, (según he podido saber después) que es como la casa de la cultura, o el ayuntamiento en cualquier otro pueblo, me sale al paso Mauri, y después otro chico, Omar, que al poco de saludarme continua con sus quehaceres. Más tarde y antes de marcharme, me presentarían a Natalia, que endormiscada, me saludó encantada.
Mauri parece un chico apacible de mirada dulce, que se brinda solícito a actuar de cicerone. Los lunes se los toman de descanso ante las ingentes tareas de restauración y acondicionamiento que entre tanta devastación, aún les quedan por hacer. Me enseña como víven, de lo que se alimentan, de las mejoras que han sido capaces de conseguir, canalizando el agua, procedente de la fuente del lobo, hasta sus cultivos y el pueblo. Ya me los imagino en el verano y aún mucho antes, darse sus buenos chapuzones para refrescarse, en esta práctica y funcional alberca.
El abastecimiento de agua está garantizado en San Joy gracias al arreglo del sistema hidráulico de balsas y mangueras que han acondicionado estos jóvenes, aunque también han tenido algunos problemas. De hecho, el año pasado se quedaron unos días sin agua. “Cerca de aquí –prosigue Natalia– hay tres balsas que estamos acondicionando. Hay un nacimiento que cae a una de estas balsas que hemos arreglado. También tenemos la balsa de la Fuente del Lobo, que utilizamos para regar”.
Sin embargo, la vida no debe ser fácil en este lugar. En invierno por el frío y en verano por la terrible canícula que como un manto de fuego, debe abrasar Sanjoy, solo unas fuertes convicciones en lo que se cree y en consecuencia, en lo que se hace, puede hacerles perserverar en practicar una forma de entender la vida, tan genuina como exigente. Disponen empero de dos placas solares que apenas les abastecen de energía para recargar los móviles, encender algunas bombillas durante la noche y conservar frescos los alimentos en una nevera que no siempre mantienen en funcionamiento.
En la actualidad, seis personas habitan de manera permanente Sanjoy. Se conocieron a raíz del movimiento 15M, allá por mayo del 2011 y que surgiera la iniciativa de intentar llevar a la práctica sus ideales fué su consecuencia más lógica.

En abril de 2012 un grupo de jóvenes que se conocieron en las movilizaciones del 15M se instalaron en esta pequeña población de la sierra de la Pila (municipio de Blanca) con el objetivo de reconstruirla y poner en práctica sus anhelos de una vida solidaria al margen del sistema capitalista y aplicar sus ideas de autogestión. No dudaron ni un momento en rebautizarlo como ‘San Joy, pueblo revolucionario’
Este que vemos abajo es Ramón Luís, bautizado así en honor al anterior presidente de la comunidad. Le pregunté si seguirían subiéndonos los impuestos, y me contestó, que de momento, en Sanjoy, estábamos exentos...y siguió rumiando.
Buscando información en internet acerca de mi hallazgo, he conocido que Sanjoy tuvo su orígen en época árabe, ligado a la actividad agrícola y ganadera, que siempre fué su sustento. Las laderas aterrazadas, sirvieron para cultivar y recolectar cereales, esparto, olivos y plantas aromáticas.
El origen de San Joy es del tercer milenio antes de Cristo (en la zona hay un yacimiento ibérico y pinturas rupestres) y el pueblo como tal se construyó a mediados del siglo XIX. En su momento llegaron a vivir más de cien personas, pero fue totalmente abandonado hace unos cincuenta años.

Ahora tiene seis habitantes permanentes.

Esta colonia de jóvenes cultiva lo que pueden en varios huertos y tienen una pequeña cabaña de animales para abastecerse de leche, huevos y carne. Natalia explica que “cultivamos cosas de temporada, como tomates, calabacines, berenjenas, pimientos, pepinos y maíz. También hay olivos y almendros, y estamos haciendo una acequia a mano. Cogemos la almendra cuando es la época y la marcona de San Joy es muy buena. A los olivos les hemos hecho una poda gorda, ya que llevaban mucho tiempo abandonados”.
Aportaciones muy interesantes de internáutas acerca de la toponimia del lugar...

Es extraño, pues el nombre " Sanjoy " viene del idioma bengalí que significa " el que es siempre victorioso". Y no encuentro nada en el santoral católico donde aparezca ningún santo con ese nombre. Osea que puede que antiguos habitantes de Asia viniesen a esta hermosa montaña en tiempos antiguos.
Igual que " Caramucel "( una parte de la sierra de la pila por encima de sanjoy), nadie sabe el origen de este nombre, pero resulta que hay otra ciudad en Turquía llamada igualmente...( Karamursel ) ( ¿antigua emigración de gente de aquella zona a esta Sierra?).

El famoso historiador Murciano Juan Lozano del siglo XVIII cuenta que había un poblado griego en la cara sur de la sierra de la pila, es decir, una colonia griega de tiempos preromanos. y lo mas curioso aún, es que los antiguos griegos llamaban " Pilas " a las montañas con escarpados,( en un sitio llamado " Pilas " tuvo Alejandro Magno una parte de su ruta ) ( esto encaja muy bien con la Pila ). O también tenemos la famosa ciudad de los griegos arcaicos llamada " Pilos ", que hasta es mencionada varias veces en la Iliada de Homero.
Viky, qué te parece si lo abandonamos todo, nos echamos la manta a la cabeza y con lo puesto, nos venimos a vivir aquí, alimentándonos de lo que la madre tierra y nuestro trabajo tengan a bien proveernos...?
Pues que yo pasaría más hambre que la perra de un ciego y tú aguantarías esta austera vida de asceta, durante tres telediarios, no creo que más. Al poco echarías de menos los partidos del canal plus, tus cervecitas frescas y las comodidades del sistema capitalista del que esta heroica gente abdica.
Qué poca fe tienes en mí, Viky. 
Es que te conozco bacalao...
Tú qué me vas a conocer...veremos a ver si algún día no te sorprendo y te tienes que comer tus palabras...
Sí, cuando ese día llegue, seguro que no tendremos otra cosa que comer más que palabras...
Qué borde te pones...
Con las cosas de comer, tonterías las justas...
Pero vamos a ver, ¿tú has visto que estuvieran tristes esos congéneres tuyos que viven con estos amigos...?
Ni tristes ni alegres, los veo resignados...
Qué perra más aguafiestas...anda que contigo se pueden hacer planes. Claro que se pueden hacer, pero planes realistas, no los que haces tú, dejarse llevar por impulsos románticos, más propios de un lunático que de alguien sensato y cabal.
¡Vaya hombre, habló el raciocinio hecho perro...!
Pero cenutrio horticultor...a donde vas tú si no sabes distinguir el cáñamo de una tomatera, el almendro de un ciruelo...?
Pues ya aprendería...
Sí claro, y mientras tanto, nos alimentamos de tu particular huerto de idealismos y quimeras...pero madura hombre, que ya no tenemos edad para dejarnos atrapar por semejantes fantasías utópicas.
¿Y tú perteneces a esa especie que dicen que es la mejor amiga del hombre...? Con amigas como tú no necesito enemigos.
¿Donde queda esa presunta lealtad al dueño, de la que tanto presumen los de tu especie?
Con razón dicen que entre las juguetonas sombras de la amistad, se esconde agazapado el frío puñal de la traición.
No me vengas con parrafadas ni te hagas ahora el ofendido cuando alguien te suelta una bofetada de palmaria verdad en la cara...
Muy bien, ahora se a qué atenerme contigo. Te tenía que haber dejado abandonada a tu suerte, allí en la Guillimona, cuando no podías ni con tu alma, en vez de cargar contigo como el fiel y leal amigo que te demostré que soy...
Eso ha sido una puñalada trapera pues yo hubiera hecho lo mismo por ti, pero ya que me sueltas esa felonía, te digo que una cosa es ayudarse mutuamente ante la adversidad y otra muy distinta auto condenarse a pasar hambre y calamidades, a convertirme en una perra callejera por el puro capricho de hacerte el hippy anticapitalista...¿qué esperas, que encima me ponga a dar saltos, loca de alegría...?
Bueno, veo que si alguna vez se me cruzan los cables y decido alejarme de esta vida de consumismo feroz que nos invade, no podré contar contigo. Te has humanizado y aborregado tanto que hasta abjuras de tu propio instinto. Nunca pensé que te hubieras acomodado y apesebrado hasta semejante grado...claro, que no eres tú la única culpable.
Pero lo que hacen los sanjoyanos tiene mucho sentido. Es sabido que el sistema capitalista imperante en el mundo es consumista, visceralmente egoísta y depredador de la naturaleza. Está llevando a toda la humanidad a un callejón sin salida pues ha creado una doble injusticia: ecológica, por haber devastado la naturaleza y social, por haber generado una inmensa desigualdad social. Para que me entiendas, la humanidad se divide entre aquellos que comen hasta hartarse  y los que pasan hambre o directamente se mueren de inanición. Si en estos momentos pudiéramos universalizar el tipo de consumo de los países ricos para toda la humanidad, necesitaríamos tres tierras iguales a la actual, de lo que se deduce que si queremos conseguir un modo de vida sostenible y justo para todos los pueblos, aquellos que consumen mucho deben reducir drásticamente sus niveles de consumo.
Esto no se conseguirá sin una fuerte cooperación, solidaridad y una clara autolimitación de los impulsos de tener y consumir. 
Sí, todo este discurso está muy bien pero, ¿y como consigues eso de la "autolimitación" con el predominio del consumismo inducido por las furiosas campañas de marketing comercial y difundido en todas las clases sociales...?
Sí, tienes razón, no es fácil pero precisamente porque los recursos naturales que nos ofrece la tierra no son ilimitados, deberíamos promover una cultura de la sencillez voluntaria y de la sobriedad compartida. No se trata de no consumir, sino de consumir de forma sobria, solidaria y responsable con nuestros semejantes, con toda la comunidad de vida y con las generaciones futuras, que también deben consumir.
Oye montecristo, estás fumando algún tipo de sustancia psicotrópica últimamente o por la edad se te están reblandeciendo las neuronas...?
Perra materialista del diablo, te voy a castigar a dieta estricta de pienso ecológico durante tres meses a ver si así recapacitas y tomas conciencia de lo que significa el buen vivir.
Porque el buen vivir nos convida a no consumir más de lo que el ecosistema puede soportar, a evitar producir residuos que no pueden ser absorbidos con seguridad por la naturaleza y nos incita a reutilizar y reciclar todo lo que hemos usado, dándoles otra finalidad. También reparar los que se han estropeado y finalmente, rechazar decididamente lo que el marketing, descarada o sutílmente, nos obliga a consumir. Con este consumo sobrio y frugal, no habría escasez para nadie. Que es justo lo que preconizan y practican estos valientes habitantes de Sanjoy.
Sí, sí...toda esa proclama está muy bien. Pero no me parece que seas tú el paradigma de la sobriedad y estilo de vida austero. 
No hace falta más que mirarte, perdona que te diga...
¿A qué te refieres...?
Pues muy sencillo amigo. Mucho discursito anticonsumista y solidario, y pareces un cromo, con tu ropa y calzado de marca, de artículos que se fabrican en países tercermundistas donde tienen a los trabajadores que los elaboran, poco menos que esclavizados, echando jornadas maratonianas a cambio de sueldos miserables...para lucro y exclusivo beneficio de unos pocos empresarios multimillonarios que manejan los hilos de la economía mundial. Sin darte cuenta, tú también caes en la ensidia de ese consumismo que contribuye a la desvastación del planeta y por ende, a la expansión del hambre en el mundo.
Aumento tu condena de tres meses a base de pienso ecológico a seis meses a base de pan y agua...
Hipócrita, déspota, opresor...viva la libertad de expresión...
Que te calles...
Que te zurzan...
Mañana te dejo abandonada en Sanjoy o en la cabaña del maestrillo y allá te las compongas...
Mira como tiemblo...
Descarada...
Zopenco...
Cómo dices...?
Que termines ya esta crónica de una vez...no ves que te estás rayando...?
Entre los animales que pululan por San Joy, además de los perros se pueden ver gallinas, conejos, cabras, burros y cerdos (la mayoría de raza vietnamita). “Nuestra intención no es montar una cooperativa, pero sí lograr la autogestión y practicar el trueque”
Ha sido tanta la amabilidad y simpatía de Mauri mostrándome el pueblo y los recursos de los que subsisten que me siento casi abrumado. No quiero robarle más tiempo y como este se echa encima, pues quiero estar en casa a la hora de la comida, le digo que volveré por aquí  y despidiéndome, reemprendo la marcha, renunciando a subir al Caramucel pues ya se me haría excesivamente tarde para regresar.
 No obstante, rescato esta imágen de internet, en la cual se pueden observar las impresionantes paredes del Caramucel en donde Félix Rodríguez de la Fuente estuvo filmando al Búho Real, para uno de sus episodios del Hombre y la Tierra. 
Para domir, dicen que utilizó una de las casas de San Joy...
Y antes de marcharnos de Sanjoy, a modo de complemento, me gustaría compartir un enlace de facebook, en donde un tal Blas Rubio García, al que no tengo el gusto de conocer, nos hace una espléndida y bella crónica, muy bien ilustrada, de una ruta de senderismo que hace un tiempo hicieron por estos pagos, un nutrido grupo de personas, entre la Garapacha y Sanjoy. 
Creo que bien merece la pena echarle un detenido vistazo.
Poco antes de regresar al punto de partida, me tropecé con un bancal de almendros en flor en donde me recreé a tutiplén. 
Claro, que a lo mejor no eran almendros y al final va a resultar que la Viky tenía razón.
"Qué descansada vida la del que huye del mundanal ruido y sigue la escondida senda, por donde han ido, los pocos sabios que en el mundo han sido"

Fray Luis de León, Oda a la Vida Retirada 

¡HASTA LA PRÓXIMA AMIG@S!

1 comentario:

  1. Estupendas fotos, bello relato, enhorabuena por compartirlo. Será posible que he vivido muy cerca, en la Hoya del Campo un año no de contínuo, y no conocía la belleza que se encerraba detrás de la Sierra de la Pila... David.

    ResponderEliminar