viernes, 22 de junio de 2012

SIERRA SECA

"...Sierra Seca está a desmano de las sierras de siempre. Queda lejos de Cazorla, también de Riópar, es la puerta de atrás de Segura y muy pocos reparan en ella porque sólo hay ojos para la vecina Sierra de la Sagra. Para colmo de males, cuando entras por el valle de Castril, te encuentras con los desfiladeros que caen desde la Cabrilla y el Empanadas y se te tuerce el cuello a la izquierda, a Poniente. Definitivamente, Sierra Seca es una sierra casi anónima".
 Esta es la introducción, con que el amigo Jose Antonio nos presenta en su magnífico blog, una excursión por Sierra Seca.
Os invito a que os deis una vuelta por él, podáis empaparos bien, de las fantásticas fotografías con que ilumina la ruta, así como los elaborados datos y detalles precisos con que la describe.
Y después, si quedan ganas, compartir conmigo, la particular experiencia de un recorrido distinto, pero también bonito e interesante.

Interesante y desde luego para mí muy divertido es seguir el track de un recorrido en GPS. Primero te empapas bien de cómo llegar al inicio de la ruta. Es muy importante tenerlo claro, porque si tomas por un camino distinto, puede complicarse la cosa, y comenzar la ruta dos horas más tarde. En mi caso, decidí seguir el trazado de mi buen amigo "alsamuz"; talentoso y portentoso atleta, infatigable aventurero ciclista y senderista, que ha colgado en Wikiloc, más de tropecientas rutas de sus aventuras. 
Aquella mañana madrugué porque no quería iniciar la ruta demasiado tarde. Es un recorrido precioso para otoño, primavera o invierno, pero estimo que para verano, se puede hacer muy duro por la escasez de sombras y agua. El inclemente sol nos puede pasar factura, como me sucedió a mí por descamisarme y en cuestión de una hora y sin apenas darme cuenta, achicharrarme los hombros.
Tengo que volver por allí en otoño porque me gustó mucho el recorrido. Disfrutar de la espectacular Sagra durante todo el tiempo no tiene precio. Incluso hacerlo al contrario de como indicaba la ruta de alsamuz, creo que también puede resultar interesante.
Llegué al punto de inicio tras hora y media de viaje.
En Huescar, paré en una gasolinera para repostar.
Pregunté a un atento y agradable operario, que resultó ser sordomudo, por dónde se cogía para la carretera hacia Santiago de la Espada. Solícito, requirío la ayuda de un parroquiano que a todo esto llegaba, para que pudiera indicarme. 
¡Tras dos semáforos coges a la izquierda. Está bien señalizado!
¡Buena gente la de Huescar!, me dije. 
Tras doce kilómetros o así, enchufé el gepese y enseguida me marcó por donde tenía que desviarme...
Nada más salirme de la carretera e introducirme en el camino, me encuentro un río por el que había que cruzar.
No me fío. Detengo el coche, me bajo y compruebo la profundidad en ese punto del río Raigadas. 
Fondo de profundidad escasa y asiento de guijarros, apropiado para el paso de cualquier tipo de vehículos, inclusive bicicletas. 
Cruzo sin problemas, dejando a mi derecha el cortijo de la Noguera.
Despues de subir durante algunos kilómetros por una pista bastante bacheada, llego al inicio de la ruta, en el cortijo del Escribano.
El lugar es muy apacible y oigo ladrar muy cerca a unos perros que olfatean nuestra presencia, sobre todo la de Viky, también el sonido de cencerros que deben proceder de un corral cercano.
Mientras preparo los bártulos, me invade esa familiar sensación de felicidad, de sentirme dichoso del "aquí y del ahora".
Todo preparado, tan solo orientar bien el coche, debajo de un pino para que lo proteja la sombra en todo momento, que al regreso, se agradece no encontrarte con un horno. 
Y le cambio las pilas al gepese al que solo le queda una raya.
Muy pronto me adentro por entre el barranco del Chaparral, y como dice mi amigo Alfonso, muy agradable de patear por su denso bosque de encinas y pinos laricios.
La subida, comenzaba a ponerse divertida...
Viky como las cabras, en lo alto de la cornisa y posando como una modelo de alta costura...sacándome la lengua...¡hija de perra!
Fósil atestiguando un remoto entorno marino, en sierra seca
 Un pino, aferrándose "con uñas y dientes" a la tierra que le vio nacer...como algunos humanos.
Viky,probablemente cavilando...
"¡Y este tío por donde me mete...ni las cabras suben por aquí...!
¡Ahhh, resignación...qué remedio, lo que hay que hacer para que una tenga su momento de gloria en el blog del cabeza de chorlito este...!

Bajo este pinaco descansamos un poco y bebemos agua...
Unas alegres cabritillas observaban nuestro ascenso...
 La inconmensurable silueta de la Sagra...
Bonito prado donde pastan, unos animalillos muy simpáticos...
Casi llegando a la laguna...
 Esta variedad de cabra autóctona de la zona es muy amigable y no se asusta por cualquier cosa...y menos por dos especímenes desiguales en aspecto pero semejantes en caprina mentalidad, actitud y esfuerzo.
 Y como "cabra coja no quiere siesta", hemos de reanudar nuestro camino, si para antes del verano queremos completar el recorrido.
Bonita estampa del embalse de S. Clemente...
Acercándonos a un coqueto rincón de singular belleza...
Husmeando los restos de algún manducado animal...
Es este lugar llamado "la laguna", un rincón especial, en donde se respira soledad, tranquilidad, paz y sosiego.
Viky también parece advertir la magia que atesora el paraje...
¡Qué chula es mi Viky!
Cuando llegamos a este bodón, tal fué el frenesí sensorial que debió invadirla, que su arrebato y entusiasmo me resultaron contagiosos...casi me entraron deseos de imitarla en su desenfreno.
Maravilloso placer caminar por este hermoso y coqueto oasis...
En sierra seca, la naturaleza flirtea caprichosamente con la luz, con el viento, con nubes traviesas  que dibujan imágenes que se definen y desaparecen, conduciéndonos a momentos únicos donde el espíritu se expande y recrea.
 ¡Tornajuelos y allá al fondo, el pico del buitre con sus 2142 m...!
Y desde este y una vez iniciado el regreso, dispongámonos a deleitar la vista con el colorido paisaje...
 Preciosa postal...
 Aquí, dos presuntos periodistas que "estaban grabando con una cámara profesional de video" preguntaron si me podían filmar...por supuesto que no, les dije, pues temo por la integridad de su equipo, a lo que respondieron que preferían arriesgarse...así que, me pidieron que actuara con naturalidad, sin mirar a la cámara y seguí caminando, echando fotos a todo lo que se movía que era bastante, incluido el paisaje...
Estas cabras autóctonas de la provincia de Granada, deben estar tan acostumbradas a los humanos, que ante nuestra presencia, lejos de salir espantadas, no solo ni se inmutaron sino que algunas hasta se nos acercaron...algún espécimen había cuyos cuernos amenazantes no perdía de vista por si intentaba toparme y tenía que salir disparado camino abajo de los Prados del Duque...pero resultaron muy amigables, más bien mostraron cierta curiosidad e interés por la Viky a la que estos bichos, parecía, no le hacían ni chispa de gracia...se trataría del lógico instinto de supervivencia. 
A mí me preocupaba el de las pintas negras que tenía unos cuernos...que metían miedo, y además, era el que miraba con más descaro. Para mi desgracia, reparé en que no llevaba nada rojo con que lidiarlo si embestía. Afortunadamente no fue necesario.
Estos bellos animales, se crían en entorno tan propicio, que no me extraña la conducta tan alegre y amistosa de la que hacen gala.
 Y mientras la sagra se cubre de nubes, pienso en aquella cita que decía...tú eres el que hace que tu vida siga viva, y tienes que aprender a que sea ella la que te siga...

¡Hasta la próxima ruta amigos!

1 comentario:

  1. tú eres el que hace que tu vida siga viva, y tienes que aprender a que sea ella la que te siga...
    ¡me gusta!
    Y me gusta còmo expresas lo que sientes!!!

    Gracias por compartir....

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